
Un refugio para el alma: La UDEA inaugura su nuevo oratorio

El sentido de nuestra fe: El mensaje del Diácono
La ceremonia de bendición, presidida por el Diácono Yefri Claudio Sánchez, fue un momento de profunda catequesis. Durante su mensaje, el Diácono resaltó un punto vital sobre nuestra tradición: el papel de las imágenes en la vida de oración. Explicó que, como católicos, no adoramos las imágenes, pues la adoración está reservada exclusivamente a Dios. En cambio, las imágenes son signos que nos ayudan a elevar la mente y el corazón hacia lo divino; son representaciones que nos invitan a imitar las virtudes de quienes, como María, caminaron en santidad.
En el corazón de nuestro campus, la Universidad para el Desarrollo Andino (UDEA) ha dado un paso significativo en su compromiso con la formación integral de sus miembros. Con la reciente implementación y bendición de nuestro oratorio, reafirmamos nuestra orientación católica, brindando a estudiantes y docentes un espacio sagrado para la reflexión y el encuentro espiritual.
Gratitud y devoción en el campus
Este nuevo espacio de paz cuenta ahora con una guardiana especial: la escultura de la Virgen. Esta hermosa imagen fue recibida con profunda gratitud como una generosa donación del Ing. Cerafin Ramos Rojas, Alcalde de Angaraes. La Virgen, que ya ocupa su lugar de honor, se convierte en un símbolo de protección y compañía para toda la comunidad universitaria, fortaleciendo el vínculo de fe que nos une con nuestra provincia.
Un espacio para el encuentro íntimo
Más que un simple recinto, el oratorio de la UDEA ha sido concebido como un oasis de silencio en medio de la intensidad académica. Es un lugar destinado al encuentro íntimo con Dios, donde cada joven y cada maestro puede acudir para encontrar consuelo, agradecer los logros alcanzados o simplemente buscar la claridad que solo se halla en el recogimiento. En un mundo que corre deprisa, la UDEA ofrece este refugio para que el espíritu también pueda crecer, recordándonos que la excelencia profesional alcanza su plenitud cuando va de la mano con la paz del corazón.
Invitamos a toda la familia UDEA a hacer suyo este espacio, permitiendo que la oración sea el motor que guíe nuestro camino hacia la sabiduría.



