
Dr. Armando Guevara Gil, nuevo Miembro Honorario del Colegio de Abogados del Cusco
El reconocimiento, otorgado por el Consejo Directivo del Ilustre Colegio de Abogados del Cusco, destaca la trayectoria académica y profesional del rector y refuerza su vínculo con la comunidad jurídica del Surandino.

El rector de nuestra universidad, el doctor Armando Guevara Gil, fue incorporado como Miembro Honorario del Ilustre Colegio de Abogados del Cusco (CAC), en mérito al Acuerdo del Consejo Directivo de la Orden del pasado 12 de mayo, a propuesta de su decano, el doctor Franz Chevarría Montesinos. El reconocimiento se suma a una destacada carrera dedicada al Derecho, la investigación interdisciplinaria y la gestión universitaria.
Para el rector, la distinción tiene un peso tanto institucional como personal. «Es un gran honor académico y profesional, pues se trata de uno de los Colegios Profesionales más emblemáticos del Surandino», señaló Guevara Gil, quien además reveló un vínculo histórico con la institución: su bisabuelo, José Lucas Caparó Muñíz (1845-1921), fue el gestor y primer decano interino del CAC en 1893.
El doctor Guevara Gil es especialista en Historia y Antropología del Derecho, disciplinas a las que ha dedicado buena parte de su labor académica y que, según sostiene, resultan tan necesarias como postergadas en el medio universitario peruano. En ese marco, destacó la labor de colegas como el doctor Pavel Valer, profesor de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco y miembro del CAC, quien contribuye de manera significativa al desarrollo de estas áreas.
La incorporación, describió el rector, «representa un hito muy importante en mi carrera académica, pues me vincula personal y profesionalmente con mis colegas cusqueños» y abre la posibilidad de colaborar orgánicamente con la Orden en favor del fortalecimiento del ordenamiento jurídico en la región. Al cierre, Guevara Gil dejó una reflexión para la comunidad universitaria: «Lo importante es recibir estos honores con humildad, modestia y agradecimiento, a la par que comprometerse a honrar la distinción recibida.»
